cabeza
Google

p72s15

barraploata

culturalogo

 

barraploata

 

onglogo

barraploata

alerelogo

barraploata

buzon150

barraploata

sanind

barraploata

decind

barraploata

espind

barraploata

mazaind

barraploata

gonind

barraploata

linind

barraploata

monind

barraploata

merind

barraploata

cordind

barraploata

desind

barraploata

gdfind

barraploata

proind

barraploata

regind

barraploata

presind

barraploata

relacind

barraploata

creind

barraploata

arrind

barraploata

detind

barraploata

simind

barraploata

REYNOLD GUERRA, ¿CUERVO BIEN CRIADO?
Ángel Sánchez Borges

Escena 1

Para nadie es un secreto el deseo que guarda desde hace años Reynold Guerra por ocupar la dirección del Centro de las Artes de Nuevo León. Hace cuando menos un año, al acercarse el fin de la administración pasada, Guerra hablaba con vehemencia, como es su costumbre, sobre su sueño de ocupar la oficina principal de este complejo cultural. Su nombramiento no sorprende, pero sí desmoraliza a una parte de la comunidad artística, quienes conocen bien la forma despótica, hipócrita y ostracista que acostumbra Guerra, quien en ciertos momentos fue todopoderoso en el Consejo de Desarrollo Social, y temible como no era su jefa Alejandra Rangel.


A Reynold nadie le dice que no”, es una frase conocida en los pasillos del ex Consejo de Desarrollo Social. Y es que Guerra, establecía las reglas según la víscera, por no decir la hormona; corría gente por teléfono y operaba por encima de su puesto en otras direcciones; avergonzaba a los empleados y les presumía que administrativamente su firma era la más importante, al grado de que al final de su gestión, se jactaba que en la transición él estaba incluso por encima de la presidencia y decidía a quién le daba el beneficio de una quincena más “antes de que lleguen los nuevos”.


Escena 2

Para nadie es un secreto de que el Centro de las Artes de Nuevo León es un elefante blanco. Si con su fundación, el Centro contemplaba una evolución “natural”, basada en la supuesta vocación que tal nombre designaba, hoy en día ni ha cumplido lo que se esperaba de él, y digamos que más bien ha involucionado. Operando con programas originados en sus primeros días, al igual que la mayoría de las instancias del Conarte, el Centro de las Artes es víctima de una inercia y de una falta de visión, que incluso se agudiza después del Forum, cuando se le han anexado otras áreas u otros edificios del Parque Fundidora, todas y cada uno de ellos esperando que se les designe una función.


No ha habido proyectos nuevos de cara al Siglo XXI, que al menos equipararan este espacio a su similar nacional, el Cenart de Conaculta, ni siquiera ha servido de espacio mínimamente propositivo como para generar una confianza pública en su función. Y los regiomontanos, salvo las jornadas del Forum, que ya hace dos años que terminaron, no asiste a estos espacios porque nadie entiende exactamente de qué se tratan esos dos galerones. Ya se ha hablado de la casi nula asistencia y de la programación limitada de la Cineteca, no se diga de la parte de la Galería antes llamada Pinacoteca, en manos de una ex–edecán; quizás la Fototeca ha dado la mejor cara, sirviendo más a su vocación de acervo local que otra cosa.


El Centro no ha podido integrar una relación seria de promotor y divulgador de las artes y las nuevas tecnologías; no ha sabido generar un centro de información de la cultura de su tiempo; no ha podido echar a andar proyectos de integración cultural entre universidades y sociedad; y no ha aprovechado las vinculaciones con el Conaculta, digamos, para recibir la visita de los miembros del Sistema Nacional de Creadores, desperdiciando con ello la experiencia y asesoría de ese sector de creadores que le darían vitalidad al espacio; no tiene un programa permanente de conferencias sobre nuevas y viejas realidades culturales; no ha podido generar un foro permanente de expresiones artísticas; en fin, que el Centro de las Artes padece de muchos males.


Escena 3

El Centro de las Artes es como la casa de Alejandra Rangel. Ella fue la que gestionó los apoyos empresariales que le dieron lugar; es decir, ella proyectó ese espacio, aunque tuvo el buen tino de no reclamarlo políticamente como suyo. La llegada de Reynold Guerra, uno de sus operadores políticos, ¿es el rinconcito de poder que se le ofrece luego de su salida de Desarrollo Social?


Rangel Hinojosa practica una lealtad adscrita a la línea de su partido y a los gobiernos en los que ha participado; a cambio le han permitido cierta independencia para generar proyectos que nadie más ha podido concretar en nuestro entorno, con un estilo ajeno al personalismo, partidismo o corporativismo, sin adueñarse de los mismos una vez que ha dejado los puestos, como cuando dejó el Conarte, con sencillez y con “amplitud de miras”. Pero esto no siempre ha sido benéfico para ella ni para los proyectos que ha dejado funcionando.


Nadie puede afirmar que Rangel Hinojosa intervenía en Conarte a su salida, en la época de Carolina Farías como presidenta. Esta última se desmarcó en ciertos sentidos de su antecesora, y Alejandra por su parte, estuvo a punto de quedar fuera del juego, si no es por el rescate momentáneo que le ofreció el entonces canciller Castañeda, con los efímeros Institutos México. Más tarde, de nuevo con el PRI en el poder de Nuevo León, Rangel retornó a su medio ambiente natural, quedando al frente del Consejo de Desarrollo Social, en donde volvió a imprimir su forma de hacer política: leal y poco beligerante al interior del sistema, pero decidida y propositiva en el ámbito de las ideas y de cómo llevarlas a cabo.


Así le dio vida en el Consejo de Desarrollo Social a proyectos que jamás hubieran sido llevados a cabo bajo otra autoridad, con una transparencia en los dineros poco común y con un compromiso social un poco menos hipócrita que lo acostumbrado en la politiquería. Sin embargo, ya no pudo defender transexenalmente esos avances en el ámbito social, porque se impone en ella siempre esa lealtad y esa condescendencia política que se le exige desde la línea del poder. Y si bien Rodrigo Medina habría visto la posibilidad de ratificarla en Desarrollo Social, se decidió por llevar ahí a operadores electorales (por no decir mapaches) de cara al 2012, privilegiando su estrategia del juego nacional, en relación al apoyo total a Peña Nieto.


Cualquiera que haga un análisis en este momento sobre los cambios en la política social que va a operar la nueva Secretaría de Desarrollo Social, se daría cuenta que es al mismo tiempo un cambio poco serio y por ende un retroceso en relación a lo hecho por Alejandra Rangel; pero también es su derrota política definitiva en el concierto de puestos y accesos al poder que tuvo desde los años 80, yendo de la Red Estatal de Bibliotecas a la de Museos, a la presidencia del Conarte, al Instituto México y al Consejo de Desarrollo Social. Cercana ya a los 70 años, esperar otro sexenio más para un puesto de relevancia para Alejandra, no es precisamente una posibilidad deseada.


Es importante recordar que ese estilo condescendiente de Alejandra Rangel, la alejó de las posibilidades de ser rectora de la UANL, puesto que late en su corazón como una forma de acercarse aún más a la figura de su padre Raúl Rangel Frías, cuando fue enganchada a la Junta de Gobierno de la Máxima Casa de Estudios por Reyes Tamez, lo que la imposibilitó para ser viable a tiempo, pero también la obligó ¿inconscientemente? a ser partícipe de las iniquidades que ahí se gestan y se apuntalan.


Es esa misma Alejandra Rangel la que ha cobijado políticamente a Reynold Guerra, de quien es amiga personal, no sólo jefa. Es ella la que le ha dado responsabilidades que se han cumplido en Desarrollo Social, a pesar de las formas personales de operar; es ella la que ha trazado junto con Guerra la posibilidad futura de permanencia en los ámbitos de poder, que en este momento les son completamente necesarios (ya hablé antes del supuesto grupo rangelista, que buscaba con Humberto Salazar a la cabeza, el Conarte y Extensión y Cultura de la UANL); y en todo caso es su figura la que acompañará la nueva gestión de Guerra en el Centro de las Artes. Pero ojo, este es el punto de inflexión más interesante porque Reynod Guerra, sin tener a Rangel como ascendente en el organigrama, no necesariamente va a guiarse por el compromiso y la lealtad “espiritual”, y en todo caso nadie garantiza que operará con la misma ecuanimidad que caracteriza a Rangel Hinojosa. No. ¿Será Reynold Guerra, por decir lo menos, un cuervo bien criado?


Escena 4

El regreso de Reynold Guerra a las lides de la administración cultural no garantiza una mejora en las condiciones del Centro de las Artes de Nuevo León. Ambicioso y pernicioso, sabe también bailar al son que le toquen. Él regresa ahí como una forma de hacer notar que el rangelismo está vivo, que representa una esperanza para quienes desde hace tiempo anhelan la resurrección del Conarte en manos de su fundadora.


La poca o mucha autonomía que logre Reynold será su problema principal. Pero tampoco hay que olvidar que el Centro de las Artes, en el mismo concierto de disolución del Conarte, podría representar una instancia paralela que le vendría como anillo al dedo a quienes se veían de pronto sin poder y que en Guerra ven una esquinita levantada para colarse de nuevo.


¿Veremos en los próximos años al Centro de las Artes de Nuevo León convertido en la sede de la administración cultural del estado, dejando las oficinas del Antiguo Palacio Federal sólo para que se operen los proyectos que serán teledirigidos desde las oficinas de la Cineteca? No es descabellado pensar que a río revuelto ganancia de pescadores, porque en un momento determinado estarían aprovechando las indefiniciones y el recorte presupuestal sobre Conarte, para ejercer un tipo de presión muy fuerte y por primera vez beligerante para que la política cultural se defina desde la oficina de Reynold. Y entonces sí, esta oficina se convertiría en el centro de operaciones de un grupo interesado en rescatar las riendas de Conarte en unos ¿tres años?

Para compartir, enviar o imprimir este texto,pulse alguno de los siguientes iconos:

¿Desea dar su opinión?

Su nombre :
Su correo electrónico :
Sus comentarios :

 

radind3

 

uanlind

 

15h2

qh2

1
2